domingo, 17 de julio de 2016

Carrot cake con frosting de cheesecream (Tarta de zanahoria con cobertura de crema de queso)

¡Hola, cocinillas!
Ya nos echabais de menos, ¿verdad? Con lo dulces que somos, no queríamos dejar pasar la ocasión de poner un punto de concordia en esto del Brexit con una de las tartas británicas por excelencia. Bueno, en realidad la receta que hoy os traemos es mezcla de una que encontráis fácilmente en internet y de una receta familiar americana, concretamente de la abuela de una antigua compañera de trabajo. Hemos cambiado algunos elementos, como este frosting de queso cremoso que hoy os enseñamos.

Bizcocho de zanahoria
INGREDIENTES:

  • 4 huevos
  • 150 gr de azúcar
  • 240 ml de aceite de girasol (sustituibles, o combinables, por mantequilla)
  • 400 gramos de zanahorias
  • 280 gr de harina
  • Una pizca de sal
  • Una cucharadita de levadura en polvo (unos 5 gr)
  • Dos cucharaditas de bicarbonato (unos 10 gr)
  • Dos cucharaditas de canela en polvo (o al gusto)
  • Una lata de piña en su jugo (al gusto, podéis no echarla)

ELABORACIÓN:

  • Batimos los huevos con el azúcar.
  • Añadimos el aceite (o la mantequilla) y seguimos batiendo para incorporarlo.
  • Lava y pela las zanahorias. Después rállalas y escurre parte de su agua apretándola con tus manos, para que la tarta no tenga exceso de agua.
  • Corta los aros de piña en lata en pequeños cuadraditos y apriétalos para quitarle agua también. Como ya dije antes, podéis o echar piña si sois ortodoxos, pero le da muy buen sabor.
  • Añade la zanahora y la piña a la mezcla anterior.
  • En bol, mezclamos la harina con la sal, la levadura, el bicarbonao y la canela.
  • Tamizamos esta mezcla sobre la otra y mezclamos bien hasta integrar ambas mezclas. Engrasamos un molde circular y echamos nuestra mezcla.
  • Horneamos a 180ºC durante 50 minutos o 1 hora, según tu horno, o hasta que puedas pinchar un palillo y salga limpio.
Crema de queso
INGREDIENTES
  • 250 gr de queso crema (tipo Philadelphia)
  • 100 gr de azúcar glass
  • 75 gr de mantequilla en pomada (sacadla un rato antes de la nevera para que ablande)
  • Una cucharada de aroma o esencia de vainilla
ELABORACIÓN
  • Mezclar todos los ingredientes con una batidora de barillas hasta que tenga una textura uniforme. (Truco para manejar la mezcla una vez hecha: métela en una manga de pastelero y guárdala en la nevera hasta que la tarta de zanahoria esté fría. Nunca apliques el frosting con la tarta caliente, pues se derretirá.
DECORACIÓN DE LA CARROT CAKE
  • Con un cuchillo grande de sierra corta el sombrerete saliente del bizcocho. Utiliza ese "sombrero" para desmigarlo y reservarlo en un plato para decorar la tarta.

  • Cubre el bizcocho con el cheese cream o crema de queso. También puedes cortar el bizcocho por la mitad para rellenarlo con la crema o con otra que quieras, como una compota o mermelada.

  • Una vez que hayas cubierto el bizcocho con la crema, espolvorea por encima, las migas del bizcocho que tenías reservadas.
¡¡Y tachán, tachán!! He aquí la obra maestra:




¡¡Buen provecho!!
P.d.: Aquí tenéis el corte:



martes, 5 de julio de 2016

Risotto de verduras al roquefort

¡Hola Cocinillas!

Como siempre somos un desastre a la hora de llevar una periodicidad de publicaciones y ya ha pasado más de un mes desde la última receta que os trajimos. Pero para compensaros aquí os traemos una delicia que hice hace ya bastante tiempo, un día que estaba pensando en qué hacer con una cuña de queso a la que le faltaban 2 días para caducarse y no era plan comérmelo yo sola. Ya publicamos otra receta de risotto que podéis ver aquí. Esta es un poco distinta aunque la idea principal es la misma, Cocer el arroz en caldo a fuego lento. Esperamos que os guste.

INGREDIENTES (4 personas)
  • 1 cebolla mediana
  • 2 zanahorias
  • 3 dientes de ajo
  • 1 pimiento verde
  • 150 g de champiñones
  • 2 vasos de arroz
  • 1/2 vaso de vino blanco
  • 1l de caldo de verduras o de pollo
  • Roquefort al gusto (Yo utilicé dos cucharadas)
  • Sal y pimienta al gusto

PREPARACIÓN:
  • Poned a calentar el caldo.
  • Pelad y cortad los ajos, las zanahorias, la cebolla y el pimiento hasta que os queden muy finas, A mí personalmente me gustan las zanahorias en cubitos. Ponedlas en la sartén con una buena cucharada de aceite de oliva ya caliente e id haciendo el sofrito con un calor medio-alto. 
  • Lavad y cortad los champiñones como más os plazca, a mí me gustan en trozos y laminados. Incorporadlos al sofrito cuando la cebolla esté casi transparente y salpimentad al gusto. 
  • Cuando el sofrito esté listo añadid el arroz y rehogadlo bien para que absorba el sabor de las verduras. Verted el vino e id removiendo mientras se consume.
  • Ahora echad cazos de caldo, que debe estar hirviendo, hasta que cubráis el arroz, bajad el fuego a medio bajo e id removiendo e incorporando cazos de caldo a medida que éste se vaya consumiendo hasta que el arroz esté en su punto.
  • Por último sólo tenéis que incorporar el roquefort en trocitos y mezclarlos con el arroz para que se derrita y le aporte una textura más cremosa. Os aconsejo que apaguéis el fuego o que lo reduzcáis a lo mínimo y que vayáis probando a medida que añadís el queso para que no os quede muy fuerte o muy soso. Si queréis podéis añadirle media cucharadita de nuez moscada al final. 
Como veis es muy sencillo, si queréis podéis añadir un par de puñados de guisantes y unos taquitos de jamón, como hice yo, o podéis cambiar el queso por un camembert, un cabrales o un queso azul. Os recomiendo que sean quesos de sabor fuerte y de textura fácil de untar para notar mejor el sabor y ayudar a la cremosidad del risotto. A la hora de añadir el caldo, cuando ya lleve un buen rato hacedlo de poquito en poquito para que no se os pase. No es nada difícil, lleva su tiempo y no se puede dejar la olla o la sartén sin atención pero ya veréis como merece la pena. 




¡Buen Provecho!

lunes, 23 de mayo de 2016

Tarta de manzana con hojaldre y crema


¡Hola Cocinillas!

Hoy os traemos una de las recetas más tradicionales para cocinar tarta de manzana. Y además es muy socorrida. La podéis hacer en menos de una hora por si os caen invitados inesperados o simplemente os sentís golosos. La verdad es que la hice un poco por aprovechar unas manzanas que nos habían traído de más en el pedido de la compra y que si no cocinábamos se iban a quedar al fondo del cajón de las frutas y al final apañé una merienda y el postre de la comida del día siguiente. Como veis todo se puede aprovechar.




INGREDIENTES:
  • 1lámina de hojaldre
  • 3-4 manzanas medianas o 2 manzanas granny smith.
  • judías, garbanzos, cualquier legumbre en general
  • 1/2 litro crema pastelera. Receta aquí.

PREPARACIÓN:


  • Extendemos el hojaldre y pasamos el rodillo para que cubra bien todo el molde donde vayáis a hacer la tarta. Se pone el hojaldre en el molde y se echan legumbres crudas suficientes para cubrir el fondo y un poco más y se mete el horno a 200º durante 10 minutos. Pasado ese tiempo deshechad las legumbres con cuidado de no quemaros. Este paso se hace para que el hojaldre no se hinche demasiado en la cocción con las manzanas.
  • Mientras tanto podéis ir pelando las manzanas y cortándolas en forma gajos finos. Según el tipo de manzana necesitaréis más o menos. Yo utilicé las Granny Smith y con una manzana y media tuve suficiente, pero por que estas manzanas son enormes. Si vais a utilizar una reineta seguramente necesitéis 3 o 4. Para evitar que las manzanas se oxiden rociadlas con zumo de limón.
  • Por último sólo os queda poner primero la crema pastelera e id colocando los gajos de manzana. Como toque final la receta tradicional pinta las manzanas con mermelada de albaricoque. Yo en este caso he mezclado una cucharada de azúcar y una cucharadita de canela y lo he espolvoreado para que el resultado final sea más dorado y tenga el toquecito de canela que va tan bien con la manzana. 
  • Horneadlo a 180-200º durante 20-30 minutos. Para saber si ya está hecho podéis echar un vistazo al hojaldre y también abrir la puerta del horno para ver si huele a manzana. 

Pues ya está. Otra receta buena y sencillita. Os recomiendo que hagáis la crema antes de poneros con el hojaldre, porque sino puede que tengáis que dejar la crema desatendida y os saldrían grumos. A parte de utilizar mermelada o canela podéis probar a pincelar con almíbar, miel o decorarla con chocolate. Podéis degustarla tanto caliente como fría, a mí personalmente me gusta tibia acompañada de un buen café fuerte. Espero que os guste y que no dejéis pasar la oportunidad de preparar este clásico. 


¡Buen Provecho!


domingo, 17 de abril de 2016

Cebollitas francesas caramelizadas (glaseadas)

¡Hola, cocinillas!
Hoy os traigo un aperitivo que probé en una terraza del centro de Madrid, en un autodenominado "grastrobar". Esto es un bar restaurante de toda la vida, donde te cobran un riñón por aperitivos y raciones pretenciosas, destinado hipsters y yuppies varios que pueblan la capital.
El caso es que este aperitivo sí que merece la pena tomarlo con una cervecita fría, en una reunión informal en casa con invitados. Se sorprenderán y querrán la receta. Se parece a caramelizar cebolla de toda la vida, pero es aún más rico. Por lo visto es un plato tradicional de la cocina frnacesa y se llama cebollitas glaseadas.
Tras varias búsquedas e intentos más o menos fallidos en la cocina, esta es la receta con la que me he vuelto a chupar los dedos.
Por cierto, también puedes cocinarlas como guarnición para un asado.

INGREDIENTES:
  • 250 gr de cebollitas/ cebollas perla (yo las compré encurtidas en un tarro, aliñadas con un vinagre suave, por lo que las preparé el día de antes pelándolas, haciéndolas un corte y lavándolas en agua que cambié varias veces) 
  • 150 gr de mantequilla
  • 250 ml de agua
  • 25 gr de azúcar
  • 1 pastilla de caldo deshidratado (opcional)

ELABORACIÓN:
  • Si como es mi caso, solo encuentras las cebollitas en tarros de encurtidos con vinagre,  y dando gracias de que no traen pepinillos, debes cambiarlas el agua, pelarlas y pincharlas con un cuchillo para que suelten el sabor fuerte del vinagre. Prepáralas con un día o una tarde de antelación, pues debes cambiar varias veces el agua.
  • En un cazo o sartén ponemos las cebollitas ya preparadas y escurridas y añadimos la mantequilla, el agua (enriquecido con una pastilla de caldo si quieres) solo hasta cubrirlas ligeramente y el azúcar. Las ponemos a cocer y las removemos un poco para mezclar bien los ingredientes.
  • Dejamos cocer unos 20 minutos a fuego medio/ bajo hasta que se poche la cebolla, poniendo la tapa pero dejando un hueco por el que escape el vapor. Si en este tiempo ha reducido mucho y no ha pochado, puedes añadir algo de agua o un caldo hasta que estén blanditas.
  • Cuando esté pochada debes remover constantemente hasta que reduzca y así caramelizarás las cebollitas cuando desaparezca el líquido.
¡¡Y ya está!! Las puedes tomar recién hechas o tiempo después cuando enfríen. Con una caña de cerveza están riquísimas. Son adictivas.


¡Buen provecho! ¿O debería decir "bon profit"?

miércoles, 30 de marzo de 2016

Redondo de ternera al horno

¡Hola Cocinillas!

Hoy os traemos otra receta de celebración. El tipo de comida que hacer para que tus familiares o amigos te alaben como cocinero y quieran llevarse tuppers a reventar. En este caso le tengo que agradecer a mi madre que me enseñara esta forma de cocinar la ternera y que por una vez me apuntara las cantidades más o menos exactas y no el cómo tú veas, lo que necesite, lo justo... Además, es extremadamente sencilla hasta un principiante puede hacerla y hacerse pasar por chef experto. Quizás el único inconveniente es que el redondo de ternera es caro, depende de donde compréis pero puede llegar a costaros a euro el kilo. Así que si queréis hacerlo pero no gastaros demasiado dinero también podéis probar con el cerdo, eso sí, controlad los tiempos de horneado porque al ser más pequeño se hará antes. De todas formas, os recomiendo que para una celebración os rasquéis el bolsillo y compréis ternera, de verdad que merece la pena. 

INGREDIENTES:


  • 2 k de redondo de ternera.
  • 2 dientes de ajo
  • 1 cebolla
  • 3 zanahorias
  • 2 puerros
  • 1 vaso de vino blanco
  • 3/4 l de caldo de carne


PREPARACIÓN


  • Primero retiramos la grasa del redondo, también le podéis pedir al carnicero que haga este paso. Lo salpimentamos y después pasamos el redondo por una sartén para sellarlo, volteadlo para que se marquen todas las caras. Lo tenéis que dejar el tiempo justo para que la carne adquiera color pero no se cocine por dentro. 
  • Dejamos el redondo en una fuente de horno y vamos pelando y troceando las verduras para dejarlo en la bandeja a los lados de la carne. También las salpimentamos un poco. 
  • Añadimos el vaso de vino, el caldo de carne y la grasilla que haya soltado el redondo en la sartén y lo metemos en el horno a 250º durante unas dos horas. Id dándole la vuelta cada media hora para que se haga bien por todos los lados y regadlo con el caldo. Sabréis que está hecho haciendo un pequeño corte, si el interior sigue rosado continuad con el horneado. 
  • Una vez fuera del horno dejad que todo se enfríe. De hecho lo recomendable es hacerlo de un día a otro. Sólo queda triturar las verduras junto con el caldo para obtener la salsa y cortar el redondo en rodajas. Podéis calentarlo bien individualmente en el microondas o dejándolo en el horno a unos 150º unos 30,40 minutos. 

Las cantidades son justas para 10 personas. Ya sé que me diréis que 2 k de carne para 10 persona es demasiado pero tened en cuenta que sólo en grasa se puede ir fácilmente medio kilo, que la ternera siempre reduce su tamaño al cocinarse y que seguro que todo el mundo querrá repetir. Aunque la salsa esté hecha con verduras os aconsejo que lo sirváis con una buena ensalada y por supuesto con pan para apurar la salsa. Cómo veis es una receta extremadamente sencilla y al estar hecho en el horno también es muy sana. Esperamos que os guste tanto como a nosotros.


¡Buen provecho!

jueves, 24 de marzo de 2016

Torrijas con almíbar

¡Hola Cocinillas!

¡Ha vuelto la época de torrijas! La verdad es que aunque este año la semana santa haya caído bastante pronto ya teníamos unas ganas increíbles de disfrutar de unos días de vacaciones, de comidas con los amigos o familiares y de esas sobremesas eternas con Ben-Hur de fondo y torrijas en la mesa. 

INGREDIENTES:

Para las torrijas:
  • 1 barra generosa de pan del día anterior, pan especial para torrijas o pan brioche
  • 1 l de leche
  • 1  piel de limón
  • 1 canela en rama
  • 2 huevos
  • aceite de girasol (para freir)

Para el almíbar:
  • 1/2 k de azúcar
  • 1 1/4 l de agua
  • 1 piel de limón
  • 1 canela en rama
  • 1 cucharada de miel


PREPARACIÓN

  • En un cazo ponemos la leche, el limón, el azúcar y la canela hasta que esté a punto de romper a hervir y retiramos. Os aconsejo que vertáis la leche en una ensaledera porque así os será más sencillo mojar el pan y se enfriará antes. Podéis probar también a echar una cucharada de café soluble, una cucharadilla de vainilla, piel de naranja...
  • Esperad a que la leche se enfríe un poco para no quemaros y tened preparados un plato hondo con huevos batidos y la sartén con el aceite. Cuando el aceite esté caliente y la leche cálida pero no quemando mojamos las rebanadas en la leche, las pasamos por el huevo y las freímos en el aceite. También podéis utilizar aceita de oliva suave pero la verdad es que en mi familia preferimos el de girasol para frituras ya que respeta más el sabor del alimento. 
  • Para hacer el almíbar sólo tenéis que poner a fuego medio-bajo todos los ingredientes e ir removiendo. Cuando el agua vaya adquiriendo un tono dorado y se vaya espesando un poco estará listo. 
  • Por último sólo tenéis que colocar las torrijas en una fuente y derramar el almíbar sobre ellas. 
Si el almíbar os ha salido bien podréis dejarlo en un tarro o botellita y no se os solidificará, siempre estará listo para comer. La preparación de las torrijas es igual a la que publicamos hace un par de años y que podéis ver aquí. Sin embargo, el almíbar le da un toque especial y además podréis utilizarlo en más recetas. Bueno cocinillas, disfrutad de estos días y ya sabéis ¡a cocinar!



¡Buen Provecho!

PD: Perdón por la foto, quería hacer una más decente pero el apetito voraz de mi familia me lo impidió. Si hago más torrijas en lo que queda de semana santa subiré una foto más en condiciones. 



viernes, 18 de marzo de 2016

Tarta Saint Honoré

¡Hola Cocinillas!

Ya sabéis que a mí me encanta la repostería francesa y tengo que reconocer que de todas las tartas que he probado la tarta Saint Honoré es mi favorita y que conste que también me vuelve loca el tiramisú y la tarta de Santiago, pero es que la Saint Honoré es perfecta, Os voy a confesar que normalmente no hago el relleno propio de esta tarta, eso se debe a que aunque el sabor es buenísimo la textura no me termina de convencer así que siempre hago medio litro de crema pastelera y medio litro de nata montada. Y por cierto, según los franceses Saint Honoré es el santo de los pasteleros así que ¿por qué no honrarle con su tarta?





INGREDIENTES:

Pasta Choux:
  • 140g de harina
  • Una pizca de sal
  • 4 huevos ligeramente batidos
  • 300 ml de agua fría
  • 115 g de mantequilla cortada en dados

Para la crema pastelera:
  • 1/5 l de leche
  • 1 vaina de vainilla
  • 1 canela en rama
  • 125 g de azúcar
  • 40 g de maizena
  • 4 yemas de huevo

Para la nata:
  • 1/5 l de nata para montar
  • 200 g de azúcar glass
Para el caramelo:
  • 225 g de azúcar
  • 100 ml de agua

PREPARACIÓN:

Pasta choux:

  • Pon el agua y la mantequilla en un cazo a fuego alto. Cuando rompa a hervir añadid el azúcar y la sal. Bajad el fuego y removed bien hasta que quede una mezcla uniforme. Dejad que enfríe durante 10 minutos.
  • A continuación se integran los huevos uno a uno hasta que la mezcla sea suave pero firme. Puede que no necesitéis todos los huevos, de hecho a mi me fue bien con 3. Para este paso os recomiendo utilizar unas varillas eléctricas, si no tenéis utilizad las varillas normales o una cuchara de madera. Envolved la masa en papel film un poco enharinado y dejadlo reposar por 30 minutos.

Crema Pastelera:

  • Con un cuchillo haced un corte longitudinal a la vaina de vainilla sin partirla en dos sólo lo justo para poder abrirla bien. Una vez que la abráis raspad con el cuchillo para extraer las semillas y echádselas a la leche. Poned la leche, las semillas de vainilla, la vaina y la rama de canela al fuego, llevadlo a ebullición y lo retiráis dejando que repose.
  • En un recipiente aparte mezclamos el azúcar, la maizena y las yemas de huevo. Una vez que la mezcla es homogénea vamos añadiendo poco a poco la leche, removiendo siempre.
  • Cuando todo esté integrado lo volvemos a pasar al cazo y lo ponemos a fuego suave sin dejar de remover hasta que espese.

Nata montada:

  • Es importante que el recipiente donde vayamos a hacer la nata así como la nata estén fríos, por eso recomiendo poner el recipiente en el congelador y la nata en la nevera al menos una hora antes de empezar. Si la váis a montar a mano utilizad un recipiente de cristal para que esté siempre en agua con hielos para mantener la nata fría. Si preferís las varillas eléctricas no es necesario este paso ya que se monta mucho más rápido, eso sí, tened cuidado de no batir demás que se os termina cortando.
  • Mezclad la nata con el azúcar y batid hasta que se monte. Si no estáis seguro de si se ha montado o no podéis ir volcando el recipiente, si la nata se mueve no está montada. 

Caramelo:

  • Poned a calentar a fuego medio-bajo el azúcar y el agua hasta que se dore y adquiera una textura pegajosa. Tened mucho cuidado de no quemaros con el caramelo. Sé que suena un poco a advertencia de abuela pero tened en cuenta que el caramelo se os pegaría a la piel por lo que la quemadura sería muy dolorosa y bastante aparatosa. 
Montaje de la tarta:

  • Colocad la base de masa quebrada en una bandeja de horno, pinchadla con un tenedor y con la pasta choux y una manga pastelera haced un anillo justo en el borde de la base. Hornead durante 30 minutos en el horno a 200º. 
  • A continuación con la manga pastelera haced círculos de pasta choux, de unos 4 cm de diámetro más o menos y horneadlos durante 20 minutos, también a 200º.
  • Una vez que tengáis los profiteroles haced un agujero en su base con una boquilla de manga pastelera y rellenadlos, bien con crema o con nata. Seguidamente pincelad el anillo de la base con el caramelo y colocad los profiteroles encima Podéis bañar el profiterol en caramelo con cuidado de no quemaros. Por último rellenamos el centro con dos capas de lo que nos quede de la nata montada y de la crema pastelera. Si queréis podéis utilizar el caramelo para adornar la tarta. 


Como veis es una receta laboriosa pero merece la pena, está buenísima y da mucha satisfacción ser capaz de hacer una receta de alta repostería. Por cierto, seguramente os va a sobrar o bien nata o crema pastelera así que o reducís un poco las cantidades o tened prevista otra receta para aprovechar los restos. Ya había publicado otra receta para la crema pastelera pero la verdad es que esta es mucho más sencilla de hacer y es más difícil que salgan grumos. En fin cocinillas, espero que os guste tanto como a mí.


¡Buen provecho!