viernes, 5 de julio de 2019

Hummus con pan de pita especiado

¡Hola Cocinillas!


Descubrí el hummus en un restaurante de comida egipcia y poco sabía yo lo mucho que me iba a encantar este puré de garbanzos. partí un trozo de pan de pita todavía caliente, lo mojé en la crema para probar un poquito, y ese sabor me enamoró. Si normalmente los garbanzos me gustan mis papilas se deleitaron con su sabor combinado con el puntito picante del ajo y el toque más ácido del limón por no describir ese fantástico sabor cuando cogía también un poco de pimentón espolvoreado. Desde entonces he hecho varios tipos y recetas de hummus y puedo decir que he encontrado la receta perfecta, cuya textura es cremosa sin ser muy espesa y cuyo sabor es increíble. La receta es del comidista, blogger y vlogger de comida que recomiendo mucho ya que tanto te habla de la última tendencia gastronómica como de los caldos más tradicionales. Como hacer un copia y pega de su receta es bastante cutre también os traigo una mezcla de especias para darle algo más de sabor al pan de pita que queda buenísimo. Empezamos primero con el hummus.

Hummus

INGREDIENTES:



  • 250 gr de garbanzos
  • 270gr de Tahini
  • Zumo de limón
  • 4 dientes de ajo
  • Sal al gusto
  • 100 ml agua helada


PREPARACIÓN



  • Deja en remojo los garbanzos durante toda una noche.Al día siguiente una vez escurridos ponlos en una olla con una cucharadita de bicarbonato y cocínalos a fuego vivo durante tres minutos removiendo todo el tiempo, echa agua y llévalos a ebullición. Cuece los garbanzos entre 30 y 40 minutos hasta que queden muy tiernos. Retira la espuma y las pieles que floten en la superficie. 
  • A continuación escurre los garbanzos y tritúralos con una batidora de mano o un robot de cocina hasta que quede una pasta bien firme. Añade el resto de ingredientes excepto el agua sin dejar de triturar.
  • Después de triturar durante unos cinco minutos vierte el agua helada poco a poco hasta conseguir una crema muy fina y suave. Ponla en un recipiente, cúbrela con papel film y deja que repose media hora. 
  • Tu hummus ya está listo puedes servirlo con un chorrito de aceite de oliva y un poco de pimentón espolvoreado. 

Pan de pita especiado

INGREDIENTES:

  • Pan de pita
  • 2 cucharadas soperas de aceite por cada pan de pita
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 1/2 cucharadita de pimienta
  • 1/2 cucharadita de ajo en polvo
  • 1 cucharadita de perejil y/o media cucharadita de pimentón picante
PREPARACIÓN:
  • Primero encendemos el horno a 180º.
  • Cortamos el pan de pita en octavos.
  • En un vaso o bol mezclamos todos los ingredientes.
  • Con una brocha pintamos el pan con la mezcla por ambos lados.
  • Horneamos el pan durante unos 10 minutos, un poco más si no se han dorado.

Respecto al hummus, la cantidad que sale es bastante, si os sobra podéis congelarlo. Podéis utilizar garbanzos de bote pero la textura no será tan buena. Si alguno de los comensales es un poco delicado del estómago podéis quitarle un diente de ajo, de hecho si no os gusta bastante el ajo os recomiendo que se lo quitéis porque es cierto que el sabor se nota, se nota mucho aunque no demasiado. Para el pan de pita siempre podéis ir variando las cantidades y los ingredientes. Podéis probar a hacerlos de curry, incorporar un poco de comino, hacerlo a las finas hierbas, con queso en polvo...  Y mojarlos con lo que queráis, una salsa tzatziki, un guacamole... Las posibilidades son muchísimas. Como veis estas recetas son súper facilitas y las podéis hacer en un periquete y en caso de que no os apetezca innovar con el pan siempre podéis cortar unos bastoncitos de zanahoria o untar el hummus directamente en una tostada os garantizo que os encantará. 



¡Buen provecho!

viernes, 20 de abril de 2018

Tarta de carne Shephard's pie


¡Hola Cocinillas!

Hoy os traemos una receta que puede considerarse una de las más representativas de la gastronomía británica. Es un plato que no tiene ningún misterio ya que consiste en una capa de carne guisada cubierta de otra de puré de patatas pero es enormemente reconfortante sobre todo en los días fríos en los que al sacar la fuente del horno ves como la salsa ha llegado en las paredes a las capas más alta del puré y hace un chup-chup que te provoca un salivamiento comparable al perro de Paulov. Quizás esta receta es más típica del invierno pero con esta primavera que estamos teniendo mejor tenerla en la recámara. A grandes rasgos es la misma receta que podéis encontrar en este link de la BBC, eso sí, traducida y sin algún ingrediente algo difícil de encontrar aquí. 




INGREDIENTES:
  • 1 cebolla grande
  • 2 o 3 zanahorias
  • Un puñado de guisantes
  • 500gr de carne picada, la tradicional es de cordero.
  • 1 tomate triturado
  • 500 ml de caldo de ternera
  • 1 k de patatas, aunque esto es bastante relativo 
  • una nuez de mantequilla
  • un chorrito de leche
  • sal

PREPARACIÓN:
  • Primero pon agua a hervir mientras pelas y cortas las patatas. La cantidad de patatas que utilices depende mucho de lo grande que sea la fuente que vayas a utilizar y de si quieres una capa más o menos gruesa. Una vez que el agua rompa a hervir echa las patatas para que se vayan cociendo.
  • Ahora pela y corta la cebolla y las zanahorias. A mí personalmente me gusta que la cebolla quede muy picadita pero que la zanahoria sea algo más grande. Ponlas a dorar en una sartén honda o en una olla con un chorro de aceite caliente.
  • Cuando falte poco para que la cebolla esté en su punto sube el fuego y añade la carne. Una vez la carne esté dorada incorpora el tomate y el caldo de ternera. Baja a fuego medio y déjalo cocer durante 40 minutos con la tapa medio puesta. 
  • Mientras tanto puedes ir encendiendo el horno a 180º y haciendo el puré de patatas. Cuela las patatas y en un bol aplástalas con una cuchara o un tenedor, intenta que no queden trocietos enteros. Mientras aún estén caliente añade la mantequilla y mezcla para que quede más cremoso y si la textura es demasiado espera ve añadiendo un poco de leche. Añade sal y pimienta al gusto. 
  • Si la carne ya está lista utilizaremos una fuente apta para horno y haremos una primera capa con la carne y una segunda con el puré. Como toque adicional podéis poner una fina capa de pan rallado para que la superficie del puré quede crujiente o un poco de queso rayado.  Por último lo metemos en el horno y lo dejamos durante 20 minutos. Si lo congeláis antes de hornearlo el tiempo deberéis reducir la temperatura a 140º y dejarlo durante 1 hora, hora y veinte minutos. 
La cantidad es para cuatro personas. Es una receta muy agradecida con la que se pueden aprovechar muchas verduras que tengas por la nevera. En la receta original se añade un buen chorro de salsa Worcestershire (Lea Perrins) la cual se puede encontrar en varios supermercados pero si no quieres comprarla siempre puedes sustituirla con un par de cucharadas de ketchup. Si compras carne de pollo o de pavo, utiliza caldo de pollo. Como veis es una receta muy sencillita que si bien es cierto que requiere de un tiempo para hacerla os garantizo que no os defraudará.  


¡Buen provecho!

sábado, 24 de marzo de 2018

Tarta de mousse de fresa y chocolate

¡Hola Cocinillas!

¿Qué tal estáis pasando el principio de primavera? Nosotros de maravilla cocinando como siempre y preparando un montón de recetas sencillas y buenísimas. Esta tarta la hice por mi cumple y aunque en un principio iba a preparar la Saint Honoré, que es mi tarta favorita, me dije que había que aprovechar la temporada de fresas y que era mejor dejar el horno libre para cocinar otras cosas así que así fue como se me ocurrió hacer esta tarta. Para hacerla me iba a basar en el procedimiento para hacer la típica tarta tres chocolates pero vi esta receta y me encajaba mucho mejor para que tuviera una consistencia más ligera. La he variado un poquito, como siempre.

INGREDIENTES:

BASE DE LA TARTA:
  • 250 gr de galletas tipo María 
  • 80 gr de mantequilla sin sal derretida

MOUSSE DE FRESAS
  • 300 gr de fresas
  • 50 gr de azúcar
  • 200 gr de nata para montar
  • 3 hojas de gelatina neutra

MOUSSE DE CHOCOLATE
  • 200 gr de chocolate negro para postres
  • 350 gr de nata para montar dividida en 200 gr y 150 gr
  • 3 hojas de gelatina neutra

PREPARACIÓN:
  • Primero pon una base de papel para horno en el molde que vayas a utilizar o engrásalo bien. Este paso es para que después sea más sencillo separar la tarta de la base.
  • Trocea las galletas hasta que queden trocitos pequeños o como arena. Esto puedes hacerlo con un paño limpio y una botellla utilizándola como un rodillo de cocina. Mezcla el polvo de galletas y la mantequilla en un bol hasta que te quede más o menos una mezcla homogénea y expande esta mezcla en la base haciendo que la cubra por completo y que sea lo más plana posible. Mete el molde en la nevera para que la base se vaya endureciendo. 
  • Para la mousse de fresas primero dejamos las hojas de gelatina en agua fría para irlas hidratando. Ahora lava y seca bien las fresas y córtalas en cuartos o más pequeñas, como os sea más cómodo. Ponlas en una cazuela con el azúcar a fuego medio hasta que el azúcar se haya disuelto y haya como un agüilla. Tritura las fresas, puedes hacerlo con una batidora. Yo en este momento añadí una cucharadita de esencia de vainillas pero es completamente opcional.  
  • Una vez trituradas añade las hojas de gelatina bien escurridas y mezcla bien hasta que la gelatina esté disuelta. Pon aparte el puré de fresas para que se vaya enfriando a temperatura ambiente. 
  • Para la mousse de chocolate, al igual que con la de fresas colocamos las hojas de gelatina en agua fría para que se hidraten. Después derretimos el chocolate en 150 gr de nata de montar. Podéis derretirlo bien al baño María o el una cazuela pequeña a fuego medio bajo. Si escogéis la última opción tenéis que remover continuamente para que no se queme ni pegue. Una vez derretido, escurre la gelatina, añádela al chocolate y remueve bien hasta que se disuelva.
  • A continuación monta el resto de la nata, 200 gr (que debe de estar fría al igual que el recipiente donde la montemos) hasta que empiecen a formarse picos pero no hasta que esté del todo a punto de nieve. Ahora incorpora el chocolate poco a poco con movimientos envolventes. 
  • Ahora vierte la mouuse en el molde en el que ya tenías la base de galleta. Extiende bien y aplana con una espátula y vuelve a meter el molde en la nevera.
  • Ahora volvemos a la mousse de fresa. Montamos la nata hasta que se formen picos pero no del todo y añadimos el puré de fresas poco a poco y con movimientos envolveltes. Veréis que se os baja un poco la nata, es normal ya que el puré de fresas es más bien líquido.
  • Por último, viértelo encima de la capa de chocolate, extiéndelo y aplana la superficie y déjalo en la nevera al menos unas 5 horas. Yo lo dejé casi 24 horas. 
  • Para desmoldar pasa un cuchillo por los bordes internos del molde.

Sé que parece una receta liosa ya que tiene un montón de pasos pero en realidad es bastante sencilla. Si queréis añadirle un toque interesante a la base podéis mezclar también un poco de ralladura de limón y también podéis ponerle un toque de canela a la mousse de fresa añadiendo media cucharadita cuando el azúcar se está disolviendo. Para los que sois muy golosos quizás sea mejor añadir un poco más de azúcar a las fresas, aunque a decir verdad así estaba buenísimo. Lo mejor de esta tarta es que se puede preparar con mucha antelación y que apenas tiene azúcar. Además, si la hacéis sin la base y pasado un tiempo en la nevera la metéis en el congelador podéis convertirla en una excelente tarta helada. Y para decorarla podéis hacerlo con fresas y hojas de menta o con ua buena capa de salsa de chocolate. Esperamos que os guste tanto como a nosotros.


¡BUEN PROVECHO!

jueves, 22 de febrero de 2018

Fajitas de pollo con salsa de yogur


¡Hola Cocinillas!

Hoy os traemos una receta facilísima y súper sana que además es perfecta para fiestas o comidas con los amigos. Si os soy sincera esto es una adaptación, no conozco la receta original y tampoco busqué ninguna receta para hacerla, simplemente me fijé en lo que tenía en la nevera y empecé a cocinar. Lo bueno de esta receta es que admite muchísimas variaciones y que en cada casa lo preparan de forma distinta.  Por cierto, la forma perfecta de completar esta cena entre amigos es con una buen bol del guacamole que nos enseño a hacer goYo. 






INGREDIENTES:

Fajitas:

2 pechugas de pollo fileteadas
2 dientes de ajo
1 pimiento verde
1 pimiento rojo pequeño
1 cebolla
2 tomates
Sal, pimienta y pimentón picante al gusto
4 tortillas de trigo

Salsa de yogur:

2 yogures griegos
2 cucharaditas de ajo en polvo
1 cucharadita de perejil 
Zumo de un limón mediano
Sal al gusto


PREPARACIÓN:

  • Primero se corta a tiras la cebolla y los pimientos y se laminan los ajos para pasarlos a una sartén con el fuego medio para irlos cocinando. 
  • Mientras tanto podéis preparar el pollo que solo necesita ser cortado a tiras y los tomates que hay que pelar y cortar en dados. 
  • Cuando a las verduras le falten un par de minutos añadimos el pollo y subimos un poco el calor para que se fría más que cocerse. En este paso sazonamos todo con sal, pimienta y pimentón picante, yo utilicé una cucharadita de este último. 
  • Después de haber rehogado un poco los ingredientes añadimos los cubitos de tomate y bajamos el fuego a medio otra vez. 
  • Se va revolviendo de vez en cuando hasta que esté hecho, en unos 5 minutos más o menos. 
  • La salsa se puede preparar mientras dejamos que se cocine todo con el tomate y es tan sencillo como añadir todos los ingredientes a un bol y mezclarlos bien. 
  • Por último sólo queda calentar las tortillas según las instrucciones del fabricante. Nada más calentar las tortillas haced las fajitas para que no se endurezcan. 

Como veis es una receta muy sencilla que por lo menos con la cantidad de picante que yo puse pica muy poquito. Podéis hacerla más picante añadiendo más pimentón picante y ajo y si veis que os habéis pasado siempre podéis echar más salsa de yogur para restar el picante. Esta salsa también va muy bien con patatas gajo, carnes, pescados y en general con cualquier cosa a la que se la queráis añadir, es muy suave y refrescante. Ni qué decir tiene que podéis variar esta receta de mil y una manera probando todos los ingredientes que se os ocurra así como especias. Os aseguro que estará bueno y que será la mar de sano. 




¡Buen provecho!

jueves, 23 de noviembre de 2017

Crema de calabaza

¡Hola Cocinillas!

¿Qué tal está yendo el otoño? por suerte ya empieza a hacer un poco más de fresco y hay que sacar las trencas y las bufandas que a este paso me veía en sandalias en navidad. Como ya van apeteciendo mucho más los platos de cuchara y las calabazas están de temporada decidimos hacer hace un par de semanas una buenísima crema de calabaza que además de estar buenísima si se toma caliente es muy reconstituyente y es perfecta para la cena. Os recomiendo hacer mucha de una vez y congelad en tuppers lo que os sobre para tener una cena o un primer plato rápido, nutritivo y riquísimo en cualquier momento.

INGREDIENTES:

  • 1 cebolla
  • 1 zanahoria mediana
  • 1 patata
  • 3 dientes de ajo
  • 800 gr de calabaza
  • 1 l de caldo de pollo (si lo haces vegetariano puedes sustituirlo por caldo de verduras)
  • 1 yogur griego.


PREPARACIÓN

  • Pelad y cortad en daditos la cebolla, el ajo, la zanahoria y la patata, haced lo mismo con la calabaza acordándoos de quitar las semillas e hilos. Yo prefiero dorar la calabaza primero y retirarla ya que así me aseguro de que se haga mejor. Después añadir a la olla la cebolla, la zanahoria. la patata y el ajo. Cuando quede poco para que estén dorados incorporad la calabaza y saltear durante un par de minutos. Ahora podéis añadir alguna especia si queréis.
  • Ahora vertemos el caldo de pollo. La cantidad es aproximada, dependerá de si queréis la crema más o menos espesa echarle más o menos cantidad de caldo. Normalmente yo le echo hasta que cubro las verduras. Llevad a hervor y después dejad que se esté cociendo a fuego medio hasta que todas las verduras estén blanditas.
  • En este paso estáis a tiempo de quitar agua de la olla en caso de que querais la crema más espesa y solo os queda triturar todo e incorporar y mezclar el yogur.


Con estas cantidades salen unas 4, 5 raciones bastante generosas. Podéis cambiar la patata por un boniato para que sea un poco más dulce y por supuesto podéis sustituir el yogur por leche o nata. Yo personalmente prefiero el yogur para darle un poco más de textura y un puntito ácido. En este caso eché un poco de comino, pero también le va muy bien, incluso yo diría que mejor el curry. Podéis acompañarlos de unos trozos de queso sobre la crema o como hemos hecho nosotros, unos picatostes. Os aseguro que las cremas y purés son de lo más sencillito que se puede hacer en cocina y también de lo más reconfortante para estas noches de otoño. 




jueves, 28 de septiembre de 2017

Arroz integral con setas y calabacín

¡Hola Cocinillas! 

Qué os parece inaugurar el otoño con una receta sana, sabrosa y facilísima. El utilizar arroz integral fue por pura curiosidad, sólo lo había cocinado una vez y como acompañante así  que tampoco le saqué todo el partido y os tengo que decir que aunque tarde un poco más en hacerse que un arroz blanco, merece mucho la pena. El sabor no variará mucho pero le da una textura más agradable y además contrarestará el efecto astringente del arroz por la fibra que lleva.En este casó decidí utilizar calabacín y setas porque las setas se me iban a echar a perder y el calabacín era del huerto de un familiar así que teniendo un ingrediente tan fresco había que aprovecharlo. 




INGREDIENTES:

1/2 cebolla
2 dientes de ajo
1/2 calabacín grande
1/4 kg de setas
1 vaso de arroz integral (cualquier tipo de arroz sirve)
750 ml de caldo de verduras
1 cucharada de mantequilla (mejor si es a temperatura ambiente)


PREPARACIÓN:

  • Primero pelamos y picamos la cebolla y el ajo en trozos pequeños y los incorporamos a una sartén amplia y honda para sofreirlos. Os recomiendo tenerlos a fuego medio-bajo o bajo para que no se os queme ni se os haga demasiado rápido.
  • A continuación vamos pelando y cortando el calabacín en daditos. Si queréis podéis comerlo con la piel bien lavada, a mí personalmente para este plato no me convence la textura pero podéis hacerlo. 
  • Lavad y cortad las setas. Yo en este caso sólo las laminé. 
  • Cuando la cebolla y el ajo estén a medio camino de estar en su punto incorporamos el calabacín y subimos el fuego . Lo sofreímos un poco y echamos las setas, esta vez utilizad el fuego alto para que los champiñones no suelten tanta agua y se frían más que cocerse. 
  • Cuando todo esté sofrito echamos el arroz, mezclamos y damos un par de vueltas para que adquiera los sabores de las verduras. 
  • Ahora vertemos suficiente caldo de verduras casi hirviendo hasta cubrir el resto de ingredientes. Bajamos el calor a medio y vamos removiendo para que no se pegue. Id vertiendo caldo conforme se vaya evaporando, como en un risotto. 
  • Id probando el arroz de vez en cuando para controlar cuánto caldo echáis o en caso de estar listo subid el fuego para que se evapore rápido. Al final tiene que quedar jugoso pero no chorreante. En ese momento apagad el fuego y añadid la mantequilla cortada en tres o cuatro trozos. Removed bien para que se derrita y se vaya mezclando. 

Estas cantidades dan para dos personas. Si queréis para presentarlo podéis espolvorear un poco de perejil. por encima. La cantidad de caldo depende mucho del tipo de arroz que utilicéis, pero más vale pecar por precavidos y que os sobre un poco que podéis tomar otro día a modo de sopa a que os falte. Si queréis convertir este plato en vegano podéis sustituir la mantequilla por un chorrito de alguna leche vegetal o directamente prescindir de este paso, aunque siempre es recomendable para darle más cremosidad. Si por el contrario queréis añadirle un toque de carne el jamón serrano siempre es un aliado buenísimo de los risottos. Como veis es muy sencillito, está delicioso y además es súper saludable. 






¡BUEN PROVECHO!

martes, 25 de julio de 2017

Crumble de fresas, strawberry crumble pie


¡Hola Cocinillas!

Sé que en verano da una pereza terrible encender el horno pero os aseguro que este postre merece la pena. Estoy segura de que recordaréis la clásica crumble de manzana que hizo Goyo hace un tiempo. Esta vez yo me he decantado por las fresas porque me encantan las fresas cocinadas y porque cuando lo hice era marzo y estaban a un precio más que razonable. Me basé en una receta de Eva Arguiñano a la que modifiqué un par de cositas y doblé las cantidades para que fuera para ocho personas. Por cierto, pido perdón por las fotos que son horribles. 



INGREDIENTES


  • Unas 40 fresas
  • 200 gr de mantequilla
  • 100 gr azúcar avainillado
  • 150 gr de azúcar
  • 1 1/4 cucharada de canela
  • 300 gr de harina

PREPARACIÓN


  • Primero lavad las fresas y cortadlas por la mitad o en trozos, lo que prefiráis. A continuación ponedlas en la fuente que vayáis a utilizar y espolvoread un poco de azúcar para que vayan macerando. Podéis decidir hacer una capa fina y más tradicional o más gruesa (es lo que normalmente hago yo).
  • Para hacer la masa de las "migas" tenéis que mezclar la harina, los dos azúcares, la canela y la mantequilla. Esto va a resultar más fácil si la mantequilla está a temperatura ambiente y mezcladlo todo con las manos hasta que queden como migas. Un truco para hacer este paso con niños es decirles que hagan "cosquillas" a la mantequilla con el resto de ingredientes
  • Ahora extiende las "migas de galleta" sobre las fresas en introduce el recipiente en el horno previamente calentado a 200 grados. Estará listo en 15 o 20 minutos.

La cantidad de este plato puede variar bastante según la fuente que tengáis para el horno. Yo la hice en una fuente más bien mediana. Podéis acompañarla de una bola de helado, un chorro de salsa de chocolate... Otra opción que podéis hacer es agregar a las migas almendras laminadas o la ralladura de medio limón para añadir un toque refrescante. No puedo dejar de recomendaros que hagáis este plato, mis amigos lo consideran la mejor de mis recetas de repostería y la verdad es que la fresa blandita con la masa crujiente y una bola de helado derritiéndose por encima es simplemente irresistible. Os dejo un par de imágenes para que os vaya entrando hambre.






¡Buen provecho!