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miércoles, 19 de agosto de 2020

Polos de piña y yogur

 ¡Hola Cocinillas! 

¿Cómo lleváis agosto? nosotros sobreviviendo al calor como podemos. De hecho la receta de hoy la hice en una de las olas de calor de este verano (y eso que yo pensaba que todo julio había sido ola de calor) y la verdad es que nos vino muy bien para poder disfrutar de un heladito mucho más sano que los tradicionales. Para esta receta me basé en la del blog El invitado de invierno, cambié un poco los ingredientes para utilizar lo que tenía en casa. Los moldes que utilicé son estos de Ikea. Están bien por que al no ser muy grandes, no hay que hacer mucho espacio en el congelador y así también evitamos que se les derritan a los niños en la mano. Si no tenéis moldes podéis utilizar los envases de los yogures, y clavarles una cucharilla o un palo de polo cuando la mezcla se haya endurecido lo suficiente. Para desmoldar basta con dejarlos un rato en agua caliente. 

INGREDIENTES:

  • 400 gr de piña en conserva
  • 200 gr de yogur natural 
  • Zumo de un limón
  • Azúcar (o edulcorates) al gusto (yo suelo echar una cucharadita y media de azúcar)

PREPARACIÓN:

  • Triturad la piña lo más fina que podáis. 
  • Añadid el yogur y el limón y mezcladlo todo. Comprobad que la piña ha quedado bien incorporada, si hay restos de pulpa siempre podéis pasar la mezcla por un tamiz y así os aseguráis que quede líquida. 
  • Probad y  corregid de azúcar o edulcorantes. Tened en cuenta que cuando esté congelado quedará menos ácido. 
  • Verted la mezcla en los moldes y metedlo en el congelador. Yo los hice de un día a otro pero supongo que pasadas unas 5 horas ya estarán sólidos. 

 Podéis sustituir la piña en conserva por piña natural, que seguramente quedará mejor incorporada en la mezcla. Si queréis hacer estos polos veganos utilizad leche de coco en lugar de yogur, eso sí, tened en cuenta que sabrá también a coco. En cuanto a la cantidad de azúcar, va bastante en gustos. Yo le echo cucharadita y media, la mezcla sin congelar sabe un poco ácida, sin embargo, una vez congelado estaba buena, no dulce, pero bastante buena. Podéis probar con yogures ya azucarados o edulcorados. En cuanto a cantidades me dio para seis polos y un envase de yogur. Como veis es muy sencillito y lo bueno de hacer polos en casa es que puedes utilizar los ingredientes que quieras y aprovechar frutas antes de que se pongan malas. ¡Espero que los disfrutéis mucho!

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¡Buen provecho!


domingo, 20 de octubre de 2013

Arroz al curry con pollo y piña

¡¡¡Hola cocinillas!!!
Seguimos presentándoos recetas de deliciosos arroces. Este arroz con pollo y piña al curry que os traigo hoy me la enseñó mi amiga Rebeca, que me invitó a su casa a comerlo. Yo lo he reinterpretado un poquito a mi estilo. Es una especie de risotto, pues es cremoso, al curry.Es muy sencillo de hacer, se tarda muy poco tiempo y está tan rico que os lo recomiendo sinceramente. Además, apenas gastaréis dinero porque todos los ingredientes son muy baratos.


INGREDIENTES (2 personas):

  • Dos o tres puñados de arroz (algo menos de un vaso de agua de arroz como medida).
  • Dos o tres filetes de pollo.
  • Cuatro rodajas de piña en lata en su jugo (mejor que en almíbar, que es muy dulce).
  • Una cebolla.
  • Tres dientes de ajo.
  • Curri al gusto. (Sed generosos, que tenga sabor).
  • Brick pequeño de nata para cocinar (200 ml).
  • Aceite de oliva virgen extra.
  • Sal al gusto.

ELABORACIÓN:
  • Cocéis el arroz en agua con un chorrito de aceite de oliva y sal. Para enriquecer su cocción podéis añadir una pastilla de caldo concentrado o usar el jugo de la lata de piña. (Muy recomendable).
  • Picáis la cebolla y el ajo muy finito. Lo sofreís con un poco de aceite de oliva. Cuando haya pochado añadís el pollo previamente troceado en pequeños cachitos y lo cocináis bien. Añadís las rodajas de piña también troceadas y sazonáis con abundante curry. Removed bien y lo retiráis del fuego.
  • Mezcláis el arroz con el sofrito y añadís la nata. Debéis remover al fuego hasta que se espese y consuma. Podéis aprovechar ahora para sazonar con algo más de sal o curry, a vuestro gusto.

¡¡Y tachán, tachán!!




Probadlo. Está delicioso. ¡Buen provecho!